{"id":4136,"date":"2025-12-21T15:51:36","date_gmt":"2025-12-21T15:51:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.goethehaus.cloud\/vasos-de-aguardiente-del-mariscal-rommel-zorro-del-desierto\/"},"modified":"2026-04-24T13:11:04","modified_gmt":"2026-04-24T13:11:04","slug":"vasos-de-aguardiente-del-mariscal-rommel-zorro-del-desierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.goethehaus.cloud\/es\/vasos-de-aguardiente-del-mariscal-rommel-zorro-del-desierto\/","title":{"rendered":"VASOS DE AGUARDIENTE DEL MARISCAL ROMMEL \u00abZORRO DEL DESIERTO\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Copa de aguardiente, parte de un servicio de cristal moldeado y grabado con filigrana, producido por la manufactura francesa Saint-Louis\/Baccarat hacia 1900.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada vaso mide aproximadamente 9,8 cm de alto x 6,5 cm de di\u00e1metro y est\u00e1 decorado con un arabesco y un motivo floral.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan la tradici\u00f3n familiar y las pruebas documentales, el vaso formaba parte del servicio que perteneci\u00f3 al mariscal de campo Erwin Rommel, \u00abel Zorro del Desierto\u00bb, (1891-1944), que muri\u00f3 suicidado bajo sospecha de haber participado en la fallida conspiraci\u00f3n para asesinar a Hitler.<\/p>\n\n<h1 class=\"wp-block-heading has-text-align-left\">La presencia de gafas en la casa del Mariscal de Campo Rommel en Herrlingen (Alemania)<\/h1>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan el testimonio del soldado estadounidense Joseph H. Rose, al final de la Segunda Guerra Mundial las gafas se encontraban en la cocina de Villa Lindenhof, la residencia privada de Erwin Rommel en Herrlingen, en las colinas de Suabia, cerca de Ulm. Rose fue destinado como int\u00e9rprete al Cuartel General del 1er Batall\u00f3n, Regimiento de Infanter\u00eda 141, 36\u00aa Divisi\u00f3n del Ej\u00e9rcito de EEUU, que ocup\u00f3 Ulm en abril de 1945. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras la muerte de Rommel (14 de octubre de 1944), la casa fue abandonada por la familia y requisada por las tropas de ocupaci\u00f3n. En esta casa estuvo alojado el soldado Rose durante m\u00e1s de un mes. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rose cuenta que se encontr\u00f3 con Lucie Rommel, la viuda del mariscal de campo, en el jard\u00edn de la casa y le pidi\u00f3 que se quedara las gafas como recuerdo de su estancia en Ulm. Lucie asinti\u00f3, como \u00abdejando marchar a un fantasma\u00bb. Uno de los vasos era el favorito de Rommel, porque &#8216;se manten\u00eda fr\u00edo incluso en verano&#8217;.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rose se llev\u00f3 los vasos a Estados Unidos como <em>recuerdos de<\/em> guerra, los expuso en su casa y a lo largo de su vida los mostr\u00f3 en conferencias y presentaciones p\u00fablicas dedicadas a sus recuerdos de la guerra. En sus a\u00f1os de jubilaci\u00f3n document\u00f3 cuidadosamente cada pieza, y m\u00e1s tarde las leg\u00f3 a su familia. <\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"803\" height=\"686\" src=\"https:\/\/www.goethehaus.cloud\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image-4.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4105\" srcset=\"https:\/\/www.goethehaus.cloud\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image-4.jpeg 803w, https:\/\/www.goethehaus.cloud\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image-4-300x256.jpeg 300w, https:\/\/www.goethehaus.cloud\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image-4-768x656.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 803px) 100vw, 803px\" \/><\/figure>\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">El cuento del soldado Rose<\/h1>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLos encontr\u00e9 en la cocina de la casa del mariscal de campo Rommel\u00bb. As\u00ed empieza siempre mi relato, porque es all\u00ed donde todo toma forma en mi memoria.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando termin\u00f3 la guerra en Europa en la primavera de 1945, no sent\u00ed la euforia que hab\u00eda imaginado durante a\u00f1os. Fue como exhalar despu\u00e9s de contener la respiraci\u00f3n durante demasiado tiempo: sent\u00ed un silencio repentino, casi culpable. Ten\u00eda veinti\u00fan a\u00f1os, era traductor en el 141\u00ba Regimiento de Infanter\u00eda de la 36\u00aa Divisi\u00f3n y me hab\u00edan asignado alojamiento en la casa vac\u00eda del mariscal de campo Erwin Rommel, el Zorro del Desierto. El enemigo m\u00e1s temido, el m\u00e1s respetado.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La casa estaba situada en Herrlingen, en las colinas de Suabia. Era un edificio sobrio, casi melanc\u00f3lico, rodeado de \u00e1rboles y un jard\u00edn que parec\u00eda haberse detenido a esperar a alguien. No hab\u00eda nada monumental, ninguna ostentaci\u00f3n, ning\u00fan signo de la arrogancia del r\u00e9gimen.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rommel llevaba muerto seis meses. Obligado a envenenar para salvar a su familia. Una elecci\u00f3n noble, un gesto que la derrota no hab\u00eda borrado.  <\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"802\" height=\"555\" src=\"https:\/\/www.goethehaus.cloud\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image-5.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4106\" srcset=\"https:\/\/www.goethehaus.cloud\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image-5.jpeg 802w, https:\/\/www.goethehaus.cloud\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image-5-300x208.jpeg 300w, https:\/\/www.goethehaus.cloud\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image-5-768x531.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 802px) 100vw, 802px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Villa Lindenhof, residencia del mariscal de campo Erwin Rommel en Ulm (hacia 1960) &#8211; Archivo de la Casa Museo de los Combatientes del Gueto<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dorm\u00ed en su cama. Me afeit\u00e9 delante de su espejo. Pase\u00e9 por el jard\u00edn donde \u00e9l hab\u00eda paseado, en los \u00faltimos d\u00edas de su vida. En cada habitaci\u00f3n, en cada objeto, sent\u00ed una presencia silenciosa que impon\u00eda respeto.   <\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"729\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.goethehaus.cloud\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image-3-729x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4104\" srcset=\"https:\/\/www.goethehaus.cloud\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image-3-729x1024.jpeg 729w, https:\/\/www.goethehaus.cloud\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image-3-214x300.jpeg 214w, https:\/\/www.goethehaus.cloud\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/image-3.jpeg 736w\" sizes=\"(max-width: 729px) 100vw, 729px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El soldado Joseph H. Rose en el jard\u00edn de la Villa Lindenhof<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue en esa vida cotidiana suspendida donde los vi.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las gafas.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estaban en la cocina, entre la vajilla que hab\u00eda dejado la familia. Copas de <em>aguardiente<\/em> de cristal franc\u00e9s de Baccarat, finamente modeladas, grabadas con una delicadeza rara vez vista hoy en d\u00eda. La copa decorada con una trama floral parec\u00eda filigrana de plata. El tallo, tallado en nervios de cristal, daba la impresi\u00f3n de una columna vertebral transparente.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parec\u00edan fr\u00e1giles. No lo eran. Y, sobre todo, eran \u00edntimas.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eran el servicio personal de un hombre acostumbrado a la disciplina, la sobriedad y la medida.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un d\u00eda, mientras estaba sentado en el jard\u00edn con una de esas copas en las manos, la vi venir.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lucie Rommel. Viuda. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No protest\u00f3 contra la requisa. Sus ojos llevaban el peso de la decisi\u00f3n de su marido y de lo que esa decisi\u00f3n hab\u00eda salvado y, al mismo tiempo, destruido. Hablamos en su idioma, no como enemigos, sino como quienes comparten una tragedia.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mir\u00f3 el vaso y s\u00f3lo dijo<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEra su favorito. Pasaba fr\u00edo incluso en verano\u00bb.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me pidi\u00f3 suavemente que entrara en la casa, por primera vez desde el suicidio de su marido.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEs su casa, se\u00f1ora\u00bb, le dije, casi en tono de disculpa. Parec\u00eda sorprendida: tal vez tem\u00eda un rechazo. Merode\u00f3 largo rato por las habitaciones, como si quisiera una \u00faltima despedida. Cuando sali\u00f3, su hermoso rostro estaba cubierto de l\u00e1grimas.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de despedirme le dirig\u00ed un saludo, levantando hacia ella la elegante copa, a\u00fan llena de licor. Le pregunt\u00e9 si pod\u00eda qued\u00e1rmela: no un trofeo, sino un recuerdo que atesorar. Ella asinti\u00f3, como si se desprendiera de la sombra de un fantasma.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando regres\u00e9 a Am\u00e9rica a finales de 1945, aquellas gafas estaban conmigo, una reliquia silenciosa, protegida en la carga de un veterano. A lo largo de los a\u00f1os las llev\u00e9 a conferencias, reuniones de veteranos, conmemoraciones. No para presumir ni para alardear de un logro. Sino para contar la historia de un hombre que, en el momento m\u00e1s dif\u00edcil, hab\u00eda elegido el honor sobre la vida.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mucho m\u00e1s tarde, cuando uno de los vasos fue trasladado al Museo de Historia de Gettysburg, los conservadores confirmaron lo que yo siempre hab\u00eda sabido: databan de alrededor de 1900, fabricados antes de que Baccarat introdujera la firma grabada en 1936. Objetos dom\u00e9sticos y personales. Utilizados a diario por la familia Rommel.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eran el recuerdo privado de un h\u00e9roe de guerra, alejado de la propaganda. Recordaban la tragedia moral de un hombre que se opuso a Hitler; el silencio con el que afront\u00f3 el destino impuesto por la tiran\u00eda; la compasi\u00f3n de una mujer que fue capaz de desprenderse de un recuerdo. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y la elecci\u00f3n de un soldado estadounidense que prefer\u00eda traer a casa una historia, no un trofeo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El peso de las decisiones humanas en tiempos inhumanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Copa de aguardiente, parte de un servicio de cristal moldeado y grabado con filigrana, producido por la manufactura francesa Saint-Louis\/Baccarat hacia 1900. Cada vaso mide aproximadamente 9,8 cm de alto x 6,5 cm de di\u00e1metro y est\u00e1 decorado con un arabesco y un motivo floral. 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